EL HUEVO DE LA SERPIENTE
EL HUEVO DE LA SERPIENTE
Un 1º de Julio de 1974 moría en Olivos el Presidente Juan Domingo PERÓN. Parte muy importante de nuestra historia moderna y esencial para su correcta comprensión.
Creo que los últimos meses de PERÓN fueron los que marcaron el devenir argentino y lo que mas define e interpreta la realidad política de nuestro país en el siglo XXI. La lectura correcta de esa última parte de su vida correrá los velos que encubren nuestra complejidad y viejos enmascaramientos revolucionarios que dificultan un panorama de progreso y modernidad.
Perón, según sus propias manifestaciones y todas las fuentes volvió al país como un "león herbívoro".
Dispuesto a conducir a la unificación y pacificación nacional y posibilitar un gobierno de coalición que su autoridad permitiría, en tanto se resignaba para así casi un papel de árbitro en la política nacional y una intervención en la política internacional.
La violenta infiltración comunista del movimiento peronista que adjudicaba a CÁMPORA y la lucha contra la subversión juvenil que directamente lo enfrentó y cuyo combate promovió, terminó por acaparar sus pensamientos y la acción delegada en LÓPEZ REGA. Cada vez que emitía un discurso en cadena contra los subversivos le sobrevenía un fuerte episodio de maltrato de salud. Las crónicas de los médicos que lo atendían así lo atestiguan.
Es decir que este enfrentamiento obligado contra las organizaciones montoneras, E.R.P., F.A.R. y otros de izquierda desgastó sus fuerzas y lo distrajo de su plan de encabezar desde la superconducción un gobierno de unidad nacional con el radicalismo vía el Dr. BALBIN y su pasaje a la política internacional.
Otra cosa hubiera sido del país si se daba esa unificación promovida por PERÖN y BALBÏN.
Los subversivos no le permitieron y frustraron al país de una magnífica oportunidad.
Y esos mismos que distrajeron a PERÓN de su trayectoria de gloria y al país de un futuro de progreso sostenido en paz y unidad, y que finalmente lo llevaron a la muerte, son los mismos que se apoderaron de sus banderas y de la estructura hueca y sin sustancia de su movimiento y partido político, para servirse del peronismo en concretar sus fines de corrupción socialista contra los que tanto había luchado el viejo general.
Por eso lo denomino El huevo de la serpiente. Porque de acá comenzó la debacle que hoy nos lleva a la postración y decadencia.
Esta es la idea.
(PÁGINA EN CONSTRUCCIÓN)
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