DEMOCRACIA E INTERVENCIONISMO ESTATAL
DEMOCRACIA, INTERVENCIONISMO Y ESTADOS POPULISTAS
La libertad de mercado es inherente a la libertad de la persona humana y uno de los principales derechos humanos.
Toda persona nace libre por el sólo hecho de serlo. De ahí se desprende su libertad para el desarrollo y construcción de su personalidad y felicidad.
Como todo derecho, la libertad humana y su consecuente la libertad de mercado, tiene sus límites fijados por el estado para asegurar en todos esos derechos y su ejercicio en la convivencia pacífica.
En cuanto a libertad de la persona humana tiene sus leyes civiles y penales que deben garantizar en todos el ejercicio de esa libertad.
En cuanto a la libertad de mercado consecuente a la libertad del individuo, tiene que garantizar el progreso de todos conforme sus inclinaciones y esfuerzo, libremente.
Así se determina fácilmente que partiendo del principio de la libertad, cada estado tiene la obligación de garantizarlo, aplicando al mercado toda la libertad posible y toda la intervención estatal que fuera necesaria para el progreso humano en libertad.
La libertad de mercado es inherente a la libertad de la persona humana. Es la libertad que tiene el humano para disponer de sus bienes según entienda que más le conviene para su realización personal. Nadie puede decidirlo por él, sino sería un sometido, un vasallo, un esclavo, sin libertades para decidir su vida como quiera. Como ocurrió en la U.R.S.S., en la Alemania nazi, Italia fascista y sigue ocurriendo en Cuba, Corea del Norte, China comunista, Venezuela, Nicaragua
Para que exista y pueda ser ejercida esa libertad por todos, el estado impone límites que garantizan su ejercicio a todo el pueblo, sea con leyes civiles y penales o con la intervención en el mercado.
El principio es la libertad, toda la libertad posible y para asegurarlo para todos el estado debe ejercer su intervención en todo lo que fuere necesario.
Esa es la gran diferencia entre un estado liberal y un populismo chavista forma moderna que adquiere el marxismo para dominar nuestros pueblos latinoamericanos..
Uno parte del principio de la libertad del individuo para decidir su destino y sus bienes (propiedad privada) con intervención estatal donde fuere necesario, y otro parte de la supremacía del estado sobre el individuo para planificar la vida económica y sociocultural en la construcción del "hombre nuevo" según los designios de los líderes del partido único, con acotada libertad individual en lo que no atente contra el dogma de la causa. El estado "militante" de la "justicia militante" de lo nacional y popular. Formas modernas de las dictaduras latinoamericanas del siglo XXI.
Esto último lo extraigo directamente de la literatura marxista y fascista, según su propia visión. Yo no creo que así se construya el "hombre nuevo".
Nuestros próceres históricos fundadores de nuestra Constitución Nacional consignan específicamente este estado liberal, con garantías constitucionales y pleno poderes al estado para intervenir en todo lo que considere necesario para garantizar el goce de estos derechos a toda la población.
En un estado democrático y liberal no existe la cuestión "intervencionismo" o "no intervencionismo".
Esto es un dilema falso impuesto por las corrientes fascistas en sectores de nuestra inteligencia, para acusar después al liberalismo constitucional de " no intervencionista" y atribuirle todos los males del país.
El estado democrático y liberal de nuestra Constitución establece los principios de libertad, igualdad y solidaridad en las garantías constitucionales. Y otorga a sus máximas autoridades todo el poder de intervención que sea necesario para su ejercicio. El estado democrático y liberal de nuestra Constitución es un estado fuerte para imponer la intervención estatal en todo lo que fuere necesario. Como lo hacen todos los estados democráticos. Su negación y falso dilema es del relato fascista y marxista.
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